FRAGAS DEL EUME   [VER CARTEL RUTA]


Comienza la Primavera y volvemos a las “Fragas”.

   En cada estación del año este maravilloso y único bosque atlántico, nos ofrece una posibilidad distinta de disfrutarlo. Son sensaciones distintas las sentiremos en cada momento, dependiendo de la época del año.
   Ahora veremos como la vida vegetal empieza a renacer. Estamos saliendo del Invierno y cada tipo de árbol está en una fase de su particular rebrote anual. Las nuevas hojas se van abriendo camino entre la maraña de ramas, y empezando a teñir de un tímido color verde la fisonomía del bosque.
 


    Uno de los lugares privilegiados para poder contemplar las Fragas desde el exterior, es en el lugar de O Pousadoiro. El nombre del lugar, seguramente hace referencia al hecho de que una vez llegado a ese punto en que se termina la cuesta, y después de subir con un lote de leña o tojo a cuestas desde el río o lugares cercanos, se posaba esta en el suelo y se hacía un pequeño descanso para tomar aliento, antes de continuar camino. El que subía cargado se conocía el dicho: “Si subes cargado, non te pares no medio do camiño”.
Desde aquí podemos ver gran parte de las Fragas desde arriba, antes de meternos dentro de las mismas.
Iniciaremos el recorrido de nuestro paseo en el lugar de As Neves, delante de la caja de ahorros ( el edificio del Ayuntamiento de A Capela también está allí, pero se localiza más fácil el otro). Durante 1,5 Km iremos llaneando por pistas asfaltadas hasta el citado lugar de O Pousadoiro. Aquí empezaremos un rápido descenso de 1,5 km hacía el monasterio de Caaveiro, por un camino de monte ancho, y recorriendo 1 km más, llegaremos al río.
En este punto es un lugar adecuado para sacar la cantimplora y echar un trago, y si llevamos alguna barrita energética o alguna fruta, comerla, pues hasta el lugar del bocadillo aun falta un rato.


   Cruzaremos el Eume por el puente de Santa Cristina, y por su margen izquierda iremos siguiendo el cauce durante 2 km, contracorriente, y en llano, hasta la central hidroeléctrica de O Parrote ( a la que le da nombre el río del que toma las aguas para su funcionamiento. Dicho río se conoce también con el nombre de San Bartolomeu ).
A partir de este lugar, y por primera vez en el día de hoy nos vamos a acordar de aquello que dice: “todo lo que baja, sube”. Pues ahora toca subir “ y sin prisas” a la otra ladera del río, opuesta a la que partimos, durante casi 2 km , pero tenemos la ventaja de que el camino es bueno, es una pista encementada por donde se da servicio a la central (alguno se acordará de él, de la bici, y de la cuesta).

  

   Una vez cerca en lo alto (no subimos a lo más alto), iremos a coger la carretera que une As Neves con Monfero. Por ella y durante unos 2 km iremos bajando en zig-zag hasta llegar al río otra vez.
Aquí en la central de A Ventureira (en desuso y abandonada) ya llevamos unos 10 km recorridos. Podemos hacer “parada y fonda”, descansar un poco, tomarnos el bocata y reponer un poco de fuerzas antes de iniciar el camino de regreso.
Es conveniente recordar, que en ocasiones como esta “no se debe comer mucho”. Algo ligero y de fácil digestión. Un PEQUEÑO bocadillo y una pieza o dos de fruta es lo más adecuado. Si nos llenamos demasiado, en algún momento del camino que nos falta por recorrer, y sobre todo si exige esfuerzo por una subida fuerte, el estómago puede decir que no, y producirse mareos y vómitos. Algo parecido sucede con la bebida. No debemos beber mucha cantidad de golpe. Es preferible parar de vez en cuando e ir bebiendo pequeñas cantidades cada vez.
Otra vez tenemos que recordar aquello de que: “Todo lo que baja, ...”. Pero como ya nos encontramos un poco más animados y descansados, nos enfrentaremos a la subida con menos problemas.
Una de las posibilidades, es dirigirnos llaneando durante 3 km , de nuevo hacia Caaveiro por una pista de monte, mientras iniciamos la digestión. Este tramo es uno de los más agradables de hacer: te permite ir contemplando la propia ladera del río por la que nos movemos, y en tramos la otra ladera de enfrente. Llegando al monasterio, y para no repetir camino, giraremos hacia nuestra derecha, y emprenderemos otra subida ( ya la última ), de 1 km , por un camino un poco más estrecho, y bastante empinado a veces, hasta llegar otra vez a la carretera que dejamos poco después del lugar de la comida.
Ya aquí tomamos un poco de resuello, y por la carretera primero, y por pista asfaltada después, durante otros 3 km , llegaremos al punto de partida.

Al llegar suele ser habitual la pregunta: ¿ Cúantos kilómetros son? Si sumamos nos saldrán aproximadamente 17 ó 18.
Como aún debe de ser temprano, ( sobre las 3 de la tarde), y hemos venido sin demasiada prisa, nos podemos dar un pequeño capricho. O mejor dicho, “BIEN QUE NOS LO HEMOS GANADO”.
Hay dos bar-restaurante, Toñita y Casa Pepe, donde nos podemos tomar como mínimo una cervecita, y si apetece, que supongo que sí, también una tapa.

Ahora no me queda más que recordar a todos que esto es una propuesta para esta actividad, y que se admiten todas las que razonadamente puedan ajustarse a las características de dicha actividad y de los participantes en la misma ( desde 10 anos en adelante y sin preparación específica para largas caminatas y terrenos difíciles).

¡¡¡ AHORA YA SÍ !!!
¡¡¡ BUENA CAMINATA, Y A DISFRUTAR EL PAISAJE Y DE LA COMPAÑÍA !!!